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lunes, 29 de noviembre de 2010

Beca Vocación de Profesor

Se entregará a partir del proceso de admisión 2011 beca de arancel y beneficios complementarios para estudiantes que opten por carreras de Pedagogía, diferenciado según lo siguiente:
   1. Para estudiantes que ingresan a carreras regulares de pedagogías en 2011:
  1. PSU mayor a 720 puntos : beca arancel real + matrícula + aporte de $80.000 mensual  + 1 semestre en el extranjero
  2. PSU mayor a 700 puntos : beca arancel real + matrícula + aporte de $80.000 mensual
  3. PSU mayor a 600 puntos : beca arancel real + matrícula
   2. Para estudiantes que cursan actualmente licenciaturas y opten por la carrera pedagógica:
  1. Se entregará beca por el arancel real de la carrera por el último año de licenciatura (4to. año) y el año pedagógico, para estudiantes que opten por la carrera pedagógica y hayan obtenido más de 600 ptos. en PSU.
  2. Se financiará según lo siguiente (no financia semestre en el extranjero)
    • PSU mayor a 700 puntos : beca arancel real + matrícula + aporte de $80.000 mensual
    • PSU mayor a 600 puntos : beca arancel real + matrícula
Requisitos de la beca:
1. Para el Estudiante:
  • Estudiantes que Ingresan a Pedagogía el 2011:
    • Ser chileno
    • Postular a la Beca Vocación de Profesor a través de www.mineduc.cl  (del 29 de Octubre al 31 de Marzo 2011)
    • Estudiantes que ingresan a una carrera de Pedagogía elegible, como alumnos nuevos de primer año 2011, con PSU rendida en Diciembre de 2010, independiente del año de egreso de Enseñanza Media. No son estudiantes elegibles aquellos que están actualmente inscritos en una carrera de Pedagogía en el año 2010. Para estudiantes que opten por la beca 2 (licenciatura) deben cursar su último año de licenciatura en 2011.
    • Obtener al menos 600 ptos. PSU (ponderado 50% lenguaje y 50% matemáticas) o estudiante que obtenga Beca de Excelencia Académica y con PSU 580 ptos.
    • Matricularse en una institución y carrera acreditada1 y con puntaje de corte declarado por la Institución de Educación Superior mayor a 500 puntos promedio PSU
    • Considera carreras regulares de pedagogía. No se consideran elegibles los Programas a Distancia y Programas Especiales de Titulación o cursos especiales que realice la institución.
    • No discrimina según condición socioeconómica
    • No discrimina según dependencia del tipo de colegio (subvencionado, municipal y particular)
    • La beca financia los años regulares de duración de la carrera
    • Financia el arancel real 2 y matrícula de la carrera.

  • (1)En el caso que la carrera se encuentre en proceso de acreditación y corresponda a una re acreditación, esta será considerará válida. (2)Se considera el arancel real informado en Oferta Académica 2010 (año anterior) reajustada en un 3,3% que corresponde al reajuste general del Presupuesto de la Nación..
  • Requisitos Estudiantes que cursan Licenciatura y optan por Pedagogía el 2011:
    • Ser chileno
    • Postular desde el 04 al 31 de Marzo de 2011, directamente en la institución de educación superior donde se encuentre matriculado.
    • Haber Obtenido a lo menos 600 ptos. PSU, el año de ingreso a la carrera
    • Estar cursando el último año de licenciatura en el 2011.
    • Tener un Avance Curricular mínimo de la carrera  del  70% (Se considera de 1° a 3er año)
    • Completar el formulario de Postulación, donde se señale que optará por el ciclo de formación pedagógico.
    • No se consideran elegibles los Programas a Distancia y Programas Especiales de Titulación o cursos especiales que realice la institución.
    • No discrimina según condición socioeconómica
    • No discrimina según dependencia del tipo de colegio (subvencionado, municipal y particular)
    • No se financian licenciaturas conducentes a títulos profesionales
    • Financia el último año de licenciatura y el periodo del ciclo de formación pedagógico.
 2. Para la Institución:
  • Puntaje de corte declarado por carrera de la institución en la Oferta Académica 2011 de 500 ptos. promedio (50% Lenguaje; 50% Matemáticas). Se considera un máximo del 15% de estudiantes como admisión especial de la institución según condiciones definidas previamente por Mineduc (incluidos estudiantes con vacantes supernumerarias o Beca de Excelencia Académica). Existirá un control posterior y en caso de no respetarlo, la Institución tendrá una sanción de 2 años en que no será elegible como institución para la beca.
  • Considera las carreras regulares de pedagogía.
  • No se consideran elegibles los Programas a Distancia y Programas Especiales de Titulación o cursos especiales que realice la institución.
3. Compromisos del estudiante::
  •   Para la Beca Vocación de Profesor:
    • Obtener el título profesional
    • Trabajar 3 años  en un establecimiento municipal o subvencionado
      • El plazo máximo para haber cumplido este compromiso es de 12 años, contados desde el inicio de la beca
      • El beneficiario firmará un pagaré que avala el cumplimiento del compromiso, el que se hará efectivo en caso de no titularse o no trabajar por el período señalado.
      • Se exigirá una jornada mínima de 30 horas semanales.
  •     Para el programa de licenciados:
    • Obtener el título profesional
    • Trabajar 1 o 2 años (dependiendo los años de la beca) en un establecimiento municipal o subvencionado
      • El plazo para haber cumplido este compromiso es de 7 años, contados desde el inicio de la beca
      • El beneficiario firmará un pagaré que avala el cumplimiento del compromiso, el que se hará efectivo en caso de no titularse o no trabajar por el período señalado.
      • Se exigirá una jornada mínima de 30 horas semanales

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Vocación y sensibilidad pedagógica




“He constatado que sólo los seres que tenían un cierto don, y no estoy hablando propiamente de un don intelectual, sino de una relación interior con los niños, podían ser buenos maestros. Así se expresaba Carl Popper (1) y aun añadía: “Y muchos docentes son, en cierto modo, prisioneros de la escuela, se sienten desgraciados en ella pero no pueden salir de ella. Hay que hacer un puente de plata a estas personas, que no son peores que otras, para que se puedan ir; y entonces vendrán a reemplazarlos jóvenes entre los cuales habrá pedagogos natos.”
Esta concepción del don suele tomar diversas formas y grados como “carisma personal”, calidad pedagógica” o “capacidad relacional”. Este planteamiento, que aflora en muchas conversaciones entre docentes, da por hecho que esta cualidad se posee o no se posee y que, en consecuencia, hay algunas personas que sirven para la docencia y hay otras que no.

Los formadores, pues, deberíamos saber reconocer qué jóvenes son “pedagogos natos” y apostar por su formación y aconsejar a todos los demás, con la mejor de las intenciones, que no orienten su futuro profesional hacia la docencia.

Esta distinción es todavía más apremiante en la formación orientada a la educación secundaria, donde predominan los licenciados que se acercan a la docencia sin verdadera vocación cuando se encuentran que el mercado laboral no necesita tantos biólogos, filólogos o musicólogos.

Menudo problema: jóvenes sin vocación docente que tampoco poseen el citado don pedagógico. ¡Estamos arreglados los formadores! Y el sistema educativo, claro.

Creo que plantear la vocación y el talento pedagógico antes de abordar la formación es un gran error. En primer lugar porque remite todos estos temas a lo innato y, paradójicamente, esta idea es contraria a la educabilidad de todos, que es el primer postulado que debería asumir todo verdadero educador.

En segundo lugar, porque la vocación puede surgir, se puede aprender a desear ser un buen profesor. Nuestra obligación es presentar las luces y las sombras de la profesión, mostrar la complejidad, la plenitud y el reto personal y profesional que significa la profesión docente en el siglo XXI. Mostrar, en palabras de Rubem Albes, la alegría de enseñar. Luego ellos, que decidan.

Y, finalmente, el don, que yo prefiero llamar la sensibilidad pedagógica, también se puede, sin duda, aprender. No en cursillos de 40 horas, no en el Curso de Aptitud Pedagógica ni en las universidades
(¡ay!) , pero sí a través del contacto con profesores excelentes, compartiendo proyectos y buenas prácticas educativas con docentes veteranos, realizando una reflexión guiada sobre la propia práctica en las aulas y, cómo no, con el contacto íntimo y personal con los textos de los grandes pedagogos a través de su lectura en profundidad.

Quisiera que no se interpretara esta confianza en la educabilidad como un signo de prepotencia y de soberbia. Todo lo contrario. Como afirma Meirieu (2) , esta postura es una prueba de modestia y de prudencia del educador: ¿Quíenes somos los formadores para pretender conocer por adelantado el futuro de las personas? ¿Cómo nos atrevemos a juzgar a las personas, a predecir sus posibilidades, a constatar la ausencia de dones?

(1) Citado en MEIRIEU, Philippe (1995) La opción de educar. Ética y pedagogía; Barcelona, 2001; Ed. Octaedro; página 191.
(2) MEIRIEU, Philippe (2004) En la escuela hoy; Barcelona, 2004; Ed. Octaedro; página 90.

martes, 16 de noviembre de 2010

Estudio revela que jóvenes y grupo socioeconómico alto valoran poco las carreras de Pedagogía

La campaña de Elige Educar y las nuevas Becas para los alumnos que obtengan sobre 600 puntos en la PSU y opten por carreras de pedagogía, son todas estrategias para atraer a los mejores y así elevar el nivel educativo del país.
Para saber qué tan valorada es la carrera docente, Adimark GFK y Elige Educar realizaron un primer estudio nacional sobre la evaluación de la profesión. Para esto, los organismos entrevistaron a 1105 personas mayores de 18 años en todo el país. El objetivo del sondeo fue analizar el orgullo de ser profesor, el apoyo que daría si un hijo quisiera serlo, el factor salarial y la seguridad laboral.
El análisis arrojó que las mujeres tienen mayor valoración de los profesores que los hombres. Asimismo, se observa que existe correlación entre nivel socioeconómico con la valoración, siendo más alta en los grupos de menores ingresos y menor en los más ricos. 
Sólo el 36% del segmento ABC1 considera que “es un orgullo ser profesor" en Chile. La cifra casi se duplica en los estratos de menores ingresos –D y E-, en los que alcanza el 64%.
En cuanto a la edad, el estudio marcó notables diferencias respecto de la valoración social de la carrera docente.
Ante la pregunta “cuán interesado estaría en que usted o alguno de sus hijos estudiara para profesor”, un 59% de los adultos de 56 o más años responde positivamente. La cifra cae a un 39% entre los jóvenes de 18 a 24 años, es decir quienes están tomando hoy definiciones sobre su vocación profesional.
Los aspectos de la carrera docente que fueron evaluados más bajos tienen que ver, principalmente, con la perspectiva laboral. Aún cuando un 25% considera que los profesores tienen buenas remuneraciones, existe un 48% que está en desacuerdo con dicha afirmación.
También se muestran diferencias entre las distintas regiones de Chile. Existe una peor percepción de las perspectivas laborales de los docentes en Santiago que en las demás regiones. Un 21% de los santiaguinos considera que las remuneraciones son buenas versus un 27% de los habitantes de otras regiones.
El estudio además señala que sólo un 38% de los encuestados considera que el nivel de los docentes en Chile es cada vez mejor.
“Los datos de este estudio son una verdadera hoja de ruta para Elige Educar. Hoy por primera vez sabemos cuáles son los factores reales que están alejando a los mejores estudiantes de la carrera docente”, afirmó el Coordinador Ejecutivo de Elige Educar, Hernán Hochschild. 
“También conocemos las percepciones que están deteriorando la valoración social de los profesores. Algunas tienen, sin duda alguna, una base real, y otras se alejan de la realidad. Pero lo importante es que podemos comenzar a cambiarlas. Como decimos en Elige Educar: los profesores no son el problema, sino la solución a la calidad de la Educación”.

Elige Educar en Buenos Días a Todos de TVN

http://www.youtube.com/watch?v=Dk-j0mYQT60&feature=related

jueves, 11 de noviembre de 2010

Formacion Inicial Docente: La clave para el cambio Educativo

El valor que se le asigna en la actualidad a una sociedad tiene relación entre otros factores, con el nivel de formación que poseen sus miembros y en consecuencia con su capacidad de innovación y emprendimiento.
Al respecto, la realidad nacional en Educación, nos define un panorama con resultados no tan alentadores como quisiéramos. Entonces, esto hace plantearse la siguiente pregunta: ¿Cómo mejorar la calidad de las competencias profesionales de los egresados y egresadas de la enseñanza superior, en especial, de las carreras de Pedagogía, si efectivamente cuando alumnos y alumnas llegan a esta instancia, sus conductas, conocimientos y habilidades son en algunos casos insuficientes y precarios? Aquí comienza la preocupación, ya que serán ellos y ellas los futuros responsables de la Educación en nuestro País.
Uno de los puntos de partida para abordar estas dificultades, es la formación de los futuros docentes. Desde aquí se puede comenzar a trabajar. ¿Cómo? Enfatizando la Formación Inicial, hacia la entrega de competencias profesionales, fortaleciendo aspectos relacionados con la metodología del proceso de enseñanza-aprendizaje de las diferentes especialidades; la responsabilidad individual por los resultados de sus propias prácticas pedagógicas y la capacidad de innovación y emprendimiento, revirtiendo así paulatinamente la problemática planteada. Sin duda es un proceso a mediano y largo plazo.
Según investigaciones desarrolladas en el área, entre los factores que influyen en el desempeño de los profesores, se encuentran: Por un lado, los conocimientos y habilidades adquiridas durante el periodo de formación inicial, incluyendo aquí la labor desarrollada por los formadores, por otro los incentivos, como aspecto que influye en la motivación, estrechamente relacionada con el quehacer del profesor, y finalmente la carrera docente, es decir la posibilidad de ir creciendo y desarrollándose profesionalmente.
En síntesis, una buena docencia, requiere de buenos maestros, los que a su vez necesitan de una buena formación y una buena gestión.
Con lo mencionado, la intención es mostrar, que las responsabilidades son compartidas, y la tarea de darles solución también. Si bien es cierto que uno de los puntos de partida es mejorar la formación de pre- grado de los futuros profesores y profesoras, no podemos desconocer que esto parte de la responsabilidad individual, tanto de alumnos y alumnas, como formadores en el hacerse cargo de lo que a cada uno le toca en este proceso.
En Chile, han existido intentos concretos planteados desde el gobierno a partir del año 1997, para dar solución a esta problemática a través de políticas nacionales e iniciativas institucionales que permitieron identificar los problemas puntuales en relación a la formación inicial y dar paso a cambios profundos que han ido desde cambios paradigmáticos hasta estrategias concretas que preparan a los futuros profesores para que puedan responder a las demandas actuales del sistema escolar. Estos cambios han implicado: La revisión del currículo de formación para llegar a la reestructuración y el mejoramiento del componente práctico, como también la creación de estándares de desempeño para los profesores reflejados en el ?Marco Para la Buena Enseñanza?.
Ambos componentes, constituyen la base sobre la cual enfocar la Formación Inicial de docentes.
                                                                                                         Karoll Ibañez Goudeau

LA FORMACIÓN DEL PROFESORADO COMO DISEÑADOR DE NUEVOS ENTORNOS PARA EL APRENDIZAJE

Papert (1996) para ejemplificar la lentitud de los cambios en las instituciones educativos establece la
siguiente comparación. Imaginemos que hace un siglo hubiésemos congelado a un cirujano y a un maestro y ahora les volviéramos de nuevo a la vida. El cirujano entraría en la sala de operaciones y no reconocería
ni el lugar ni los objetos y se sentiría totalmente incapacitado para actuar. ¿Qué pasaría con el maestro?
Como señala Papert, el profesor reconocería el espacio como una clase y todavía encontraría una tiza y
una pizarra con la cual empezar a enseñar.
Esta concepción de aula y de enseñanza es la que todavía está presente en la mayor parte de las
escuelas. Sin embargo, urge cambiar este modelo formativo e incorporar en la formación del profesorado
las herramientas para capacitarlo como un profesional que esté más cerca de ser un trabajador del
conocimiento, un diseñador de entornos de aprendizaje, que un mero transmisor de información.
Los profesores que formamos se van a encontrar con alumnos que pertenecen a una nueva
generación, una generación digital en la cual la información y el aprendizaje ya no esta relegada a los muros
de la escuela ni es ofrecida por el profesor de forma exclusiva.
El principal problema de los profesores de la generación digital es que la sociedad actual ha
cambiado de forma muy rápida y el profesorado se encuentra con una situación complicada: se han
producido muy pocos cambios en cuanto a la estructura y la gestión de la escuela mientras que la sociedad
ha cambiado de forma rápida, los niños actuales necesitan otro tipo de formación. Los profesores se han
formado y se están formando con una cultura y una visión del significado de su profesión que ya ha
cambiado.
El profesor dentro de la institución escolar tiene una cierta libertad para poder introducir mejoras o
no modificar su práctica. No obstante, aunque puedan ver cómo la escuela tiene que cambiar, cómo
necesitan mayor formación para afrontar los cambios carecen de capacidad de introducir modificaciones a
la vez que la formación depende – en la mayoría de los casos- totalmente de su voluntad. Como señala C.
Marcelo (2002), el aislamiento de los profesores está favorecido evidentemente por la arquitectura escolar,
que organiza las escuelas en módulos estándar, así como por la distribución del tiempo y el espacio, y la
existencia de normas de independencia y privacidad entre los profesores. “El aislamiento, como norma y
cultura profesional tiene ciertas ventajas y algunos evi dentes inconvenientes para los profesores ya que
aunque facilita la creatividad individual y libera a los profesores de algunas de las dificultades asociadas con
el trabajo compartido, también les priva de la estimulación del trabajo por los compañeros, y se deja de
recibir el apoyo necesario para progresar a lo largo de la carrera” (Marcelo: 2002).
Los cambios que se están produciendo en la sociedad inciden en la demanda de una redefinición
del trabajo del profesor y de la profesión docente, de su formación y de su desarrollo profesional. Los roles
que tradicionalmente han asumido los docentes enseñando un currículum caracterizado por contenidos
académicos hoy en día resultan inadecuados. A los alumnos les llega la información por múltiples vías ( la
televisión, radio, Internet, etc.) y los profesores no pueden ignorar esta realidad. Salomon ofrece su
metáfora respecto a esta modificación del rol del profesor desde transmisor de información, el solista de una
flauta al frente de una audiencia poco respetuosa, al de un diseñador, un guía turístico, un director de
orquesta (1992:42). Bajo esta perspectiva, el papel del profesor debería de cambiar desde una concepción
puramente distribuidora de información y conocimiento hacia una persona que es capaz de crear y
orquestar ambientes de aprendizaje complejos, implicando a los alumnos en actividades apropiadas, de
manera que los alumnos puedan construir su propia comprensión del material a estudiar, y acompañándolos
en el proceso de aprendizaje.
Comprender lo que se aprende y aprender a aprender son algunos de los aspectos más repetidos
en toda la bibliografía sobre el tema, y ello es aplicable tanto a los estudiantes como a los propios
profesores. Los cambios en los profesores no pueden hacerse al margen de cómo se comprende el
aprendizaje de los propios profesores y, esta comprensión debe presidir los planes de formación inicial y
continua del profesorado
Begoña Gros Salvat
Universidad de Barcelona, España
Juan Silva Quiroz
Universidad de Santiago de Chile, Chile.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Más de cien docentes fueron seleccionados en "Pasantías en el extranjero"

El sistema de Becas Chile publicó los resultados del concurso. Los profesores de Matemática y Ciencia se perfeccionarán durante tres meses en otro país. 

 

Becas Chile publicó la lista oficial con los docentes seleccionados en el concurso de Pasantías de Matemáticas y Ciencias en el extranjero. Se trata de 104 profesionales, quienes durante tres meses se perfeccionarán en un centro de formación de excelencia.
Según el Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas (CPEIP), de un total de 289 postulaciones recibidas en la convocatoria, sólo 194 cumplieron con los requisitos establecidos en las bases del concurso. De ellas, 104 fueron seleccionadas.
De los 104 seleccionados, 22 son docentes de enseñanza media quienes partirán al Centro de Investigación y Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional de México; 28 son docentes de educación básica que cursarán un programa en Ciencias Naturales de la Universidad de Berkeley; 24 corresponden a docentes de Matemática en educación media, quienes partirán con destino al Instituto Universitario de Formación de Maestros (IUFM) de Toulouse, en Francia; y, finalmente, 30 becarios son docentes de segundo ciclo en educación básica, que tendrán la posibilidad de perfeccionarse en el Instituto Paulo Freire de la Universidad Libre de Berlín, citó el comunicado.
Según el organismo, el proceso de evaluación se basó en el análisis de los méritos y excelencia de los postulantes para asegurar que los seleccionados cumplan con los parámetros idóneos que esta beca exige. Los postulantes seleccionados serán notificados por medio de una carta certificada y vía correo electrónico.




La Tercera.